La Oruga Azul.

La Oruga Azul.
La oruga se puso azul turquesa, porque presa de la luz de la poesía, reposa en las cuartillas de la mesa Impregnada de tinta y fantasía… (Antonio Peláez Torres),

jueves, 14 de julio de 2016

Carta extraviada que apareció un agosto, por ANTONIO MORILLAS JIMÉNEZ.



El azar caprichoso
puso frente a sus ojos
aquella vieja carta 
sembrada de palabras,
promesas  de futuros
y amores imposibles.
Leyó en silencio y se fue
a buscar ecos de ayer
en el viejo callejón, 
e imaginó  presentes
y otros mares posibles
por donde navegaran
barcos que no supieran
de naufragios o nubes
henchidas de tormentas.
Miró a la noche blanca,
guardó en su alma cálida
esa voz del pasado
y, rompiendo el secreto,
cerró los ojos, abrió
sus labios y, al fin, gritó 
al pálido silencio:
¡Cuántas palabras de ayer 
duermen su sueño eterno
en un rincón perdido, 
como testigos mudos 
de una historia truncada
que un día soñó con ser 
algo más que palabras...!



2 comentarios:

  1. Hermoso poema, me encanta pasar y deleitarme
    en este blog
    Felicitaciones!!!

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  2. Gracias de parte de la Oruga Azul, querida lectora.

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